21 ago. 2015

Los festivales: el big bang del cine

Los festivales: el big bang del cine
El actual contexto de producción cinematográfica se caracteriza por un escenario con una gran cantidad de películas provenientes de todo el país, a esto se suma la diversidad de formatos: cortos, largos, ficciones, documentales, animaciones; por otro lado, el cine de género continua consolidándose, y se identifica otro fenómeno típico de los últimos años: los festivales de cine. Aislados en un principio, temáticos algunos, regionales otros, pasaron de ser islas a convertirse en una especie de delta: un grupo grande y creciente de productores y gestores culturales en distintos lugares del país van configurando un calendario de la fiesta del cine. Y a partir de ahí, los lazos y vínculos se potencian. Hablamos con quienes llevan adelante este lindo emprendimiento: Silvina Szperling del Festival Internacional de VideodanzaBA, Carla Briasco del Festival Internacional de Cine Independiente de Cosquín y Julio Caloggero del Festival Internacional de Cine/Corto de Tapiales. Los tres forman parte de RAFMA, la Red Argentina de Festivales y Muestras Audiovisuales, junto a más de treinta festivales, que se va a presentar en el marco del ciclo “Vueltas por el Universo” de La Nave de los Sueños.  
La Nave de los Sueños: -¿Cuál es la experiencia personal que los convirtió en gestores de festivales de cine?
Julio Caloggero: -Prácticamente una locura, una pasión por el cine, por mi barrio Tapiales, el querer transformar algo en la comunidad, como dice un amigo: pintar un color y aquí estamos doce años después haciéndolo.
Silvina Szperling: -Yo venía de la danza, mi primer video danza fue un trabajo en el taller que daba Jorge Coscia, hicimos una muestra en el Rojas y se llenó. Y así empezamos el festival en ese lugar.
Carla Briasco: -Tuvo que ver con una cuestión más personal, el vínculo con el cine viene del lado de mi esposo y la productora que tenemos, y el lazo con Cosquín tiene que ver con llevar allá un festival de cine porque es un lugar donde la cultura es importante, y hay espíritu festivalero.
La Nave: -¿A qué se debe la actual cantidad y calidad de festivales de cine?
Julio: -Seguramente esto se debe en primer lugar a que hay personas que ven la importancia que puede tener una oferta cultural como un festival de cine. Y en segundo lugar, por la respuesta que se genera en el público.


Carla: -Hay diversos factores, uno tiene que ver con la cantidad de producción audiovisual y los pocos espacios de proyección. En el afán y la búsqueda de mostrar esas obras que no llegan a tener una pantalla se generan estos espacios que son los festivales y las muestras. Hay diversidad de festivales, desde temáticos hasta por tamaño de producción.
Silvina: -Los festivales que continuan es porque algún eco generaron en su comunidad. Un festival en si mismo tiene que ver con una inserción comunitaria. En Buenos Aires tiene que ver con que las pantallas comerciales tienen esa mayor especificidad que no da cuenta de las necesidades de los espectadores. Nosotros proyectamos materiales que no son los que se proyectan en las salas comerciales, pero hay otros lugares donde directamente no hay salas. Los Espacios INCAA pueden suplir un poco pero tampoco pueden estar en todos lados. Por un lado está la inquietud del que produce de tener una pantalla para su trabajo pero por otro lado está la inquietud del que mira. No es lo mismo el público de salas comerciales y el de salas alternativas. Además, toda la parte formativa que puede tener un festival y que se extiende a la programación, la curaduría, la presentación de las películas, las charlas con los realizadores.
La Nave: -¿En qué sentido un festival como espacio de exhibición se convierte en generador de proyectos de películas? (pensando no sólo en los realizadores que participan, sino también en los propios organizadores del festival)
Julio: -Un festival de cine contagia ganas de hacer, de ver mucho lo que se hace, aprender de eso. Un festival de cine debe ser un puente que conecte a personas, al director con su público, al público con la película, y a directores y productores entre si.
Silvina: -Tenés ganas de hacer gestión porque querés movilizar tu propia obra y por otro lado querés compartir con gente que esté haciendo cosas parecidas. Y generar cosas propias es un buen equilibrio.
Carla: -En mi caso con la película “Tres D”, una ficción documental que habla sobre el festival, y surgió a través de conocer al director que nos trajo la idea. Uno está  abierto a propuestas e ideas que surgen. Tiene que ver con lo colectivo y estar pensando siempre en cómo producir y cómo crear porque desde ahí surge. A la larga se van concretando las ideas que tienen que ver con los encuentros, con llegar al espectador, con mostrar obras y con que el cine está presente y genera ese encuentro.
Silvina: -Lo creativo, tanto haciendo obra como gestión tiene mucho que ver con el diálogo, te vas retroalimentando. No es la idea de una creación en solitario, sino que es en el contacto con la realidad, con el otro.
La Nave: -¿Cuál es el aporte que hacen los festivales de cine? ¿Por qué es necesario que exista una red?
Silvina: -Fue a partir de que Julio Caloggero nos invitó a Tapiales, después se organizó una reunión por parte del Instituto Nacional del Cine y las Artes Audiovisuales (INCAA) en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, y después las reuniones en los cafés, hasta que se llegó a esta idea de red.
Julio: -Una red como RAFMA sirve para potenciar a cada festival, muchas veces el trabajo que muchos realizamos se asemeja y es la experiencia en el campo real de otros compañeros miembros de la red la que ayuda a resolver problemas comunes,
Silvina: -Lo más importante es el apoyo mutuo. Es una red con la idea de que los festivales y muestras que hace años venimos trabajando cada uno en su propio contexto, podamos compartir problemáticas comunes y darnos mutuamente soluciones, información, difusión. También se produce una transferencia de experiencias y conocimiento entre los que vienen trabajando hace mucho tiempo, y nos nutrimos de la energía de los que están comenzando. La red tiene esa posibilidad de la nutrición mutua entre pares, y a nivel territorial también.
Carla: -Yo creo que empieza a haber un hilo conductor entre los festivales, hay muchos en todo el país, entonces se empiezan a nutrir unos entre otros con experiencia, con material, con colaboraciones, y la Red viene a cumplir ese rol tan importante que tiene que ver con lo colectivo, y dar más visibilidad al trabajo que se hace en los festivales. Es necesaria la colaboración, el conocerse y el trabajo en equipo para identificar problemáticas. Ese es uno de los grandes objetivos que tiene la red. Los festivales también tienen la función de crear al espectador. Generamos eso, dar la pantalla y el lugar a la obra, y además le estamos dando el lugar colectivo y de compartir, de mirar, observar, pensar, analizar, charlar y debatir el cine. Esa es una de las cosas más ricas que tienen los festivales y que lo diferencian de una proyección.
Silvina: -Se genera mucha circulación de gente y eso genera transferencia de conocimiento, de experiencias. Es una experiencia comunitaria. En el cine se da un ritual: está todo el mundo viendo algo con pautas culturales de permanecer en silencio, de prestar atención, de desconectarse del mundo exterior y eso no es algo fácil que suceda en la vida cotidiana. Los festivales son movimientos de descentramiento muy buenos.

Daniela Pereyra y Gabriel Patrono
Fotos: Giuliana Trucco





En el marco del ciclo “Vueltas por el Universo” organizado por La Nave de los Sueños, se realizará la presentación y lanzamiento de la Red Argentina de Festivales y Muestras Audiovisuales, el miércoles 26 de agosto a las 19 horas, en el Auditorio Jorge Luis Borges de la Biblioteca Nacional.

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