10 abr. 2014

Entrevista con Franca González y Tamae Garateguy

Imágenes paganas


Totem, de Franca González, y Mujer Lobo, de Tamae Garateguy, son dos nuevas propuestas de un cine nacional en desarrollo e innovador. Las dos cineastas cuentan su proceso y cómo llega a las pantallas.

La realización audiovisual en la Argentina se desarrolla en distintos géneros, formatos, y las temáticas diversifican el panorama documental y de ficción. Los cineastas se animan a los distintos géneros y las producciones rompen estructuras, formas de organizar el relato y contar historias. Esto sucede tanto en el documental como en la ficción. Franca Gonzalez, realizadora documental y Tamae Garateguy, dedicada a la ficción, son claros ejemplos de las nuevas apuestas, desafíos y cómo se sortean las barreras y límites.
El cine te sucede. Desde siempre me apasionó sentarme en una sala de cine, ver cine, hablar de cine, entonces esta obsesión-adicción sigue el único camino lógico: hacer cine”, afirma Tamae, cuando le preguntamos porqué el cine es su medio para contar historias.”Su trayectoria comenzó en 2007, con el rodaje de UPA! Una película argentina, codirigida con Camila Toker y Santiago Giralt, película terminada en video: “En ese momento se filmaba en 35 milímetros y todo lo que fuera video era visto como una porquería, siempre tenían que hincharse a 35 milímetros, de hecho el premio que ganamos a mejor película Argentina en el Bafici 2009, consistió en una ampliación”, recuerda. Y recomienda que ante las dificultades y contratiempos en la realización de una ópera prima, “no hay que dudar, y terminarla como sea”
“El cine es una actividad colectiva. Siempre terminar una película es el nacimiento de un ser nuevo”. Y el punto de partida para Franca, fue un legendario tótem de la comunidad kwakiutl, emplazado en la plaza Canadá de la Ciudad de Buenos Aires. La primer pieza del rompecabezas documental que la directora de “Liniers, el trazo simple de las cosas”, comenzaría a armar. La obra de Franca Gonzalez cuenta vidas, pinta escenarios y retrata en movimiento. Además, sus largometrajes evidencian el quehacer documental: “No hay nada más creativo y de mayor libertad que el lenguaje documental”. Un personaje, un hecho, y un símbolo se abren en facetas, se diversifican en historias, anécdotas; y una idea se complementa con las que surgen del mismo proceso de investigación y desarrollo. “Lo interesante es cómo abordarlo sin entrarle por la puerta principal, buscarle las puertas laterales que en definitiva es el punto de vista o la mirada del realizador, esa mirada personal que elige una tangente a través de la cual contar una historia. Y en ese sentido el documental es una forma de expresión inacabable”, afirma Franca. Inagotable e imprevisible. Un giro en los hechos produce un viraje en la creación, y las piezas configuran otra idea. El proyecto de construcción del tótem que se suspende, y la decisión, forzada, de retomar el camino y contar la historia y tradición de una tribu al otro extremo del continente. El tótem en partes, y un relato que se deconstruye para volver a construirse. Franca explica que desde sus primeras obras, “andaba tras los pasos de romper las barreras del documental más clásico. Después del largometraje, “Atrás de la vía”, había empezado una búsqueda un poco más personal en ese tipo de realizaciones”
La mirada de la mujer lobo acecha tras la cámara de Tamae. Y la ficción es su principal atractivo para encantar a su presa. La transformación de la mujer, da cuenta de una nueva manera de contar, de experimentar y probar con un largometraje en blanco y negro, con planos que cuentan más que las imágenes en sí mismas. El cine nacional se nutre y enriquece que apuestas renovadoras, historias que visitan los géneros clásicos y los revalidan con el toque de los nuevos directores nacionales. De esta manera, la producción audiovisual se vuelve una aventura que da cuenta de un arte particular y propio. ¿Por qué es necesario apoyar el desarrollo de una cinematografía nacional? Tamae enfatiza: Porque es política cultural, porque a través de una cinematografía propia se construye indentidad, el cine es un espacio de crítica necesario para cualquier sociedad.”

Dos directoras de cine argentinas y dos maneras de producir. Cómo se produce el encuentro con el público en un momento de complejidad para la exhibición de las películas nacionales. Tamae dice “estoy por estrenar Mujer Lobo y realmente está difícil, considero que la exhibición on line será un camino posible para poder llegar a más espectadores”. Las pantallas se diversifican, en formato y en  espacios. En relación con el documental, Franca sostiene que “hay una grieta, un abismo entre lo que es la producción de documentales y el lugar para verlos. No hay muchos lugares donde ver producciones diferentes que no se adapten al formato televisivo. Los espacios de difusión son muy chiquitos y hay que cuidarlos como oro.”

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